Mundo ficciónIniciar sesiónPongo el teléfono en silencio y sigo hablando con Enzo y me olvido del padre de mi hijo, por un momento, disfruto de mi vida.
—Enzo ¿Qué ha pasado con tu hermano? —Su expresión cambia, está muy serio.
—No lo sé, nadie lo sabe. —Tamborilea con sus dedos sobre el volante. —Fue algo inexplicable, de pronto la policía tenía pruebas y conocía todos sus movimientos, pero lo extraño es que así mismo, como entró, salió días después, sin explicación. —Contengo la respiración y pienso en







