Mundo ficciónIniciar sesiónHa bajado su cremallera y en segundos siento cómo me penetra, con fuerza, gimo y llevo mis manos a su cuello, él suelta mi cabello y toma mis caderas y comienza a balancearme sobre su gruesa erección, cierro los ojos mientras mi cuerpo se acostumbra a su tamaño, olvido todo, solo soy consciente de su miembro, su boca y sus manos dándome placer.
—Solo te pienso y cada día, no veo el momento de estar dentro de ti. —Vuelve a tomar mi cabello y levantar mi cara. —No seas insegura, no







