Mundo ficciónIniciar sesiónLa puerta se abre y veo entrar a un Bastián contrariado; estaba en París y ha llegado hoy y, como siempre, se olvida de los modales.
—Rita me ha contado todo. ¿Qué saben de nuevo? —Tomo la nota y se la entrego. Levanta una ceja mientras la lee y luego frunce el ceño. —¿Estás seguro de que la loca de tu hermana se murió? —Rozo lo mira de mala manera; ellos dos no han logrado llevarse bien, solo se







