Mundo ficciónIniciar sesiónBesó mi cuello antes de guiarme al interior de la habitación. Cerré los ojos, dejándome llevar a dónde tenga en mente. Me ayudó a sentar en una superficie suave y que se hundió con mi peso; la cama.
—Vas a cerrar los ojos y no los vas a abrir, ¿entiendes?.
—No voy a mirar, pero no seas tan misterioso —reímos.
—Solo hazme caso, mi vida. Sé cuan curiosa eres.
—No voy a







