Mundo ficciónIniciar sesiónLiam golpeó la puerta de Alexander dos veces y esperó. Movió el cuello de su camisa un poco y exhaló. Estaba nervioso. Jodida mierda. Realmente estaba nervioso. Había dado tantas vueltas en su cabeza, tantos pensamientos de cómo esto podía arruinar su relación, algo podía salir mal o solo podían darse cuenta de que no eran tan compatibles como lo creían y caminarían en direcciones diferentes. Hasta que se dijo







