Me levanté de la cama tratando de no despertar a Alessandro, a medida que caminaba por el pasillo, comencé a escuchar algunos ruidos provenir de la cocina.
Los ruido me parecieron algo extraño, ya que era demasiado temprano para se estuviera preparando la mesa de desayuno. Al entrar a la cocina me encontré con Vicenzo sentado con una vaso de jugo y lo que parecía ser una rebana de pastel.
—Tú despierta a esta hora —desvié la mirada por un momento —Ven, toma asiento.
—¿Sucedió algo? —tome asient