—Ya estamos en el auto. El conductor me ayudo con Luana.
—Qué bueno ¿Lu, ya despertó?
—No, aún no. Me está preocupando lo seguido que están volviendo las crisis.
—Tu tranquila Carmen, mañana hablaré con el psiquiatra y veremos cómo proceder. Te prometo que haré todo lo que este a mi alcance para que ella se recupere.
—Gracias, hijo. Voy a colgar, te aviso cuando estemos cerca de la casa.
—Está bien, ¿llevo al niño? O le tengo en mi casa hasta que ella se recupere un poco más.
—Mejor trae al niñ