Capítulo 32. Eso no lo decides tú.
Violet
Luego de despertarnos fuimos a desayunar y ahora íbamos de regreso, yo me sentía muy feliz con Ian a mi lado, estos dos días habían sido maravillosos, me encantaba pasar tiempo con él, tenía el poder de hacerme olvidar todo lo malo.
— En la tarde tienes cita con el doctor, vendré a buscarte. — dijo Ian cuando me abrió la puerta del auto, ya habíamos llegado a mi casa.
Pensé que se le podía olvidar lo de mi pierna y lo del doctor ya que no había dicho nada más, pero no fue así.
—