EPÍLOGO —PEQUEÑA MÍA
—Sí, si quiero —dice, afirmando con la cabeza.
El pecho se me abre de la alegría, mi corazón salta de la emoción, estaba nervioso y preocupado de que no accediera.
Saca el anillo de la cajita y se lo coloco. —Éste es el sello de nuestro amor, quiero que lo tengas como lo más preciado, así como nuestro amor.
—Te amo bombón —suelta entre cortada, con los ojos aguados, pero fijos en su mano, donde le acabo de poner el anillo.
Me paro para besarla y abrazarla.
—Que ni se te ocu