93 - Están completamente locos.
Maximiliam caminaba de un lado a otro, recorriendo su oficina con un nerviosismo que raramente se permitía sentir. Las manos las llevaba metidas en los bolsillos, y su ceño estaba fruncido en una mezcla de preocupación y concentración. Era una imagen poco común en él. Siempre era el hombre frío, calculador, el que mantenía el control de todas las situaciones, pero en ese momento, parecía estar perdiendo la cabeza. Y todo por ella. Brianna.
Luciano, que estaba sentado en el sofá de la oficina, o