58 - Abofeteas con estilo.
— ¡Esto está de locos! — exclamó su mejor amiga, Vivianne.
— Sí — susurró.
— ¡Dios mío, Brianna! ¿Lo escuchas? ¡Es el corazón de tu bebé! — exclamó nuevamente Vivianne con emoción, sus ojos brillaban al ritmo de los rápidos latidos que llenaban la sala de ultrasonido.
Brianna, sin embargo, permanecía en silencio, mirando la pantalla con una mezcla de asombro y confusión. Aún estaba en shock. Apenas hacía unos días se había enterado de que estaba embarazada de Maximiliam, el hombre con el que ha