57 - Vamos a comprometernos.
Fidel estaba sentado en su oficina, con la mirada clavada en la pantalla de su computadora, donde los correos de rechazo se acumulaban uno tras otro. Cada contrato que había estado asegurado para su empresa se desmoronaba ante sus ojos. Los inversores, los clientes, incluso algunos de sus socios de confianza estaban retirando sus ofertas.
"Nos hemos decidido por Brianna Guzmán, la mejor interiorista", repetía cada mensaje. El nombre de Brianna aparecía como una sentencia final, burlándose de él