51 - Celoso.
La mañana siguiente comenzó con un aire de ligereza, un contraste total con la intensidad de la noche anterior. Maximiliam estaba sentado en la cama, viendo cómo Brianna se vestía con elegancia, preparándose para salir. Al llegar frente a sus respectivos edificios, ambos salieron del coche. La despedida fue efusiva, casi como si no quisieran separarse. Se besaron varias veces antes de que ella se despidiera y él le advirtiera, con una sonrisa en los labios y un tono casi juguetón, que la pasarí