52 - Quiero que seamos padres.
Maximiliam conducía por la ciudad, la mente nublada por una mezcla de celos y dudas. No quería aceptar que la imagen de su esposa, Brianna, riéndose junto a su hermano David lo había afectado tanto. Había algo en la familiaridad de sus risas que lo inquietaba profundamente. No era solo una cuestión de celos, sino una sensación de estar perdiendo terreno, de que alguien más, incluso su propio hermano, podía ofrecerle a Brianna algo que él no lograba darle; una conexión sin reservas.
Cuando estuv