41 - Córtenle la mano.
«Enamorarse.»
No era algo que creyó posible alguna vez, pero ahora…
— ¿Por qué estás tan seguro de que estás enamorado? — Se atrevió a preguntar David. Por algún motivo, sentía cierta molestia.
— Porque… porque no paro de pensar en ella. Porque estoy dispuesto a protegerla de cualquier cosa sin necesidad de que me pida… porque… — Levantó la cabeza y miró a su hermano. Maximiliam tragó duro —, quizás, siempre la he querido.
David abrió los ojos sorprendido. Conocía la historia de su hermano, su