Mundo ficciónIniciar sesiónJosep me observa como si me hubiese salido otra cabeza. No estoy seguro si es que lo acaba de descubrir o en realidad lo está y no desea recordarlo. Su rostro impasible no me dice nada.
— ¡Estas enfermo Jacques! – niega con la cabeza.
— ¡No, no lo estoy! – me acerco y da un paso atrás — ¡Tú… la amas y madre lo notó así como lo he descubierto yo! &n







