Mundo ficciónIniciar sesiónGiro tenso, tanto que los músculos se engarrotan y casi no puedo moverme. La vuela se encuentra de pie en el umbral de la puerta de su pequeño estudio cerca de la sale de estar y junto al gran ventanal que mandó a instalar exactamente cuando tenía cinco años.
Lo recuerdo como si fuese ayer cuando aún era un crío que lloraba por mi madre y la esperaba sentado en el piso frente a la puerta, más de una vez no pude quita







