Capítulo 36
Por más que me apresuro hasta el bar el tiempo me parece eterno, quiero ver al maldito culpable de que me llegara este mensaje en mal momento para enseñarle una lección que no va a olvidar en ningún momento, de hecho no me siento lo suficientemente benévolo como para perdonar, llego al bar y veo a Esteve de pie en la puerta, su ropa esta toda sucia, pienso si debería de preguntarle, pero me lo ahorro, entro y veo al tipo de pie en el centro del bar rodeado por algunos de mis hombres