Capítulo 27
No puedo dejar de pensar en la herida de Eidan, pero sé que si le pregunto se va a molestar y lo único que voy a conseguir es meterme en más problemas de los que ya estoy sin acercarme a él intencionadamente. A pesar de que han pasado muchos días, como una loca hago una búsqueda por su nombre en internet y compruebo que sigue con su vida normal, así que no debe de estar tan mal.
¿en qué piensas que parece que estas en otro planeta? – me pregunta Rebeca, ambas estamos en nuestro día