Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa vergüenza y la timidez no manejan mi cuerpo, su calor y lo que sus ojos me transmiten, permiten que me sienta cómoda. Cómoda con él mirándome, tocándome, explorando, deleitándose.
Espera que vuelva a confirmar lo que ha salido de mi boca. Asiento, con ligereza.
Podré estar cometiendo una de las locuras más grandes de mi vida y más tarde arrepentirme de ello. Mi solución sería echarme a llorar y







