A la mañana siguiente…
Policía de Sicilia.
El hecho de que finja que soy idiota no quiere decir que lo sea. Como el excelente italiano que soy, voy un paso más allá de cualquier persona común. Nadie me toma por sorpresa cuando se trata de una investigación. Para una persona poderosa, nadie tiene vida privada si intenta acercarse a los suyos.
Yo no soy la excepción. Por eso necesitaba saber, con exactitud, el paradero de mis enemigos, era mi deber. Por eso tuve que ir a la policía. Al parecer al