Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando la alarma suena, me quiero morir: apenas cerré los ojos. Pero consiente de que todos estarán despiertos, me levanto y me ducho. Esta vez, dejo los pantalones de mezclilla y me prendo con unos leggins de cuero, una camisa blanca y tenis.
Bajo, como era de esperar, todos están reunidos tomando café y desayunado en la mesa y encimera.
Según escucho, la conversación se divide entre la pasada noche y videojuegos.
—Bue







