Kathryn decidió que lo mejor era cambiar de hotel, podía volver a cruzarse con Evelyn yendo o saliendo de sus peculiares masajes, el Constitution era más discreto y estaba más alejado del centro de la ciudad. William entendía que esto de verse en un lugar neutral era parte de la manera que Kath tenía para marcarle los limites, aunque puertas adentro no había límites para nada.
Lo había puesto en el papel de un simple amante, ella disponía cuando y donde se verían; aceptar o no dependía de él