Mundo ficciónIniciar sesiónEl vestido cayó a sus pies y, con ello, se dio media vuelta, cortando la distancia que nos separaba. Sonrió tierna, entrelazando sus brazos alrededor de mi cuello y pegando sus labios a los míos, robándome un suspiro tras el suave beso que me dio. Mis manos viajaron sin pensarlo dos veces a sus caderas y la apreté contra mi cuerpo.
Por supuesto, muero por hacerla mía nuevamente, pero no quiero que piense que lo único que me gusta d






