La pasión que ardía entre ambos se detuvo de repente al cambiar la expresión de Berlyn. En medio de aquel beso cada vez más profundo y de sus respiraciones agitadas, el cuerpo voluptuoso de la mujer se tensó de golpe. Una intensa oleada de náuseas ascendió desde la boca del estómago hasta su garganta, acompañada por un fuerte mareo que hacía girar todo detrás de sus párpados.
—¡Mmph! —gimió suavemente Berlyn mientras empujaba el amplio pecho de Dave con ambas manos.
Al notar la repentina reacci