33. CONFESIÓN ACCIDENTAL
Alison
Después de un extenso día por fin nos fuimos a la casa de Amal Balima, la amiga de Ahmed, ella recién lo había llamado para preguntarle si iría a cenar y al comentarle que estaba en compañía de nosotros nos invitó a todos, así que finalmente llegamos a su enorme residencia (por no mencionar el sector tan lujoso en el cual me encuentro) y uno de los trabajadores nos guía hasta ella quien está en una gran sala leyendo una revista, pero al percatarse de nuestra presencia viene de inmediato