23. UN ATARDECER INTERMITENTE
Sharif
—Debo reconocer que Rabat es impresionante, la cultura, la gente, realmente ha sido un día increíble a pesar de todo.
—Y yo debo reconocer que tú me tienes sin palabras después de todo lo que vi y escuché hoy.
Volvimos al auto y con ello el atardecer, sabía que debíamos volver a casa, pero en parte no quería hacerlo todavía, me la pasé muy bien hoy, sentí que por primera vez en mucho tiempo mis angustias se alejaban de mi vida y lo que menos deseaba era que terminara el día.
—¿A dónd