CAPÍTULO 21.
—¡Han cometido otro robo de ganado! —decía Macario mientras ordenaba su cantina—. Esta vez le tocó a los Gutiérrez, si seguimos así ya no quedará ganado por esta región —exclamó casi escupiendo las palabras, dejando ver su molestia.
La noticia se propagó como un incendio incontrolable llenando de preocupación y asombro a los habitantes del pueblo.
Lupita lo escuchaba desde un rincón y se preguntaba quiénes serían esos delincuentes, no ocurrían estos hechos delictivos desde hace mucho tiempo en