Ante aquel beso inesperado me quedo paralizada. No sé como reaccionar. Puedo sentir sus labios suaves quemando con su fuego abrasador los míos.
El movimientos sinuoso de su lengua y de sus labios carnosos provocan dentro de mí, un torrente de emociones que no había sentido nunca antes con alguien. Siento como si una lava ardiente descendiera por las laderas de mi vagina mojando mis bragas, empapándome de ganas.
Lentamente se separa de mí y sonríe, mi cuerpo aún tiembla ante aquella sensación