—Buenos días, Enzo.
—¿Qué se supone qué es esto, Emilio. Soy el CEO de la empresa y me entero de una reunión, un minuto antes. ¿Cómo te atreves a pasar por encima de mí? —espeta, visiblemente irritado con la presencia de su hermano en la empresa que él lidera.
—Siéntate, Enzo. —dice Emilio con voz cordial e imperturbable.— Llegas sobre la hora pautada para dar inicio a la reunión. —hace la pequeña observación que lleva a Enzo al límite de sus expectativas.
El CEO jala la silla, se deja cae