Regreso a la mansión, pensando en lo que ocurrió con Borjas una hora atrás. Él es un hombre tan gentil y amable conmigo, que es imposible ocultar que podría ser la pareja perfecta que cualquier mujer sueña.
Sin embargo, no puedo permitir que haya confusiones entre nosotros. Eso sería difícil para mí, trabajar al lado suyo cuidando constantemente de que cualquier palabra que diga o cualquier gesto que haga pueda provocar una situación similar a la de hace un momento.
Bajo del taxi, busco las