Capítulo 22

Dallas Estado de Texas 

23:30 PM

Debo reconocer y aceptar que perdí al amor de mi vida, verlo llorar y sufrir por mi culpa es algo que voy a cargar y llevar conmigo siempre. 

Borré su mágica sonrisa de su rostro.

Hice demasiado y dije poco para recuperarlo mis súplicas, mi llanto y mis disculpas no fueron suficientes para que me perdone.

Subestime su manera de amarme, creí que él lo entendería aunque suene tonto lo que digo ya que nadie lo entendería ni mucho menos nadie aceptaría un engaño y... así fue. Él me amó con locura y pasión, me cuidó, me protegió ante todo y ante todos.

¡Carajo que hice!

Lo mío sin embargo...fue dar limosna.

Daría lo que fuera por su perdón, hoy puedo decir que haría lo que fuera por volver a tenerlo nuevamente conmigo.

Lo engañe con Sam pero no lo amo, simplemente me deslumbró y no pude huir de él, es imposible hacerlo me atrapa una y otra vez. Veo a Víctor y no tengo dudas de que lo amo pero, veo a Sam y siento la necesidad de estar al lado de él. 

Pero no sé puede amar y estar con dos hombres a la vez. 

Gem…

Era una noche fría así y todo Gema se dispuso salir a dar un paseo sintió deseos de caminar para pensar y acomodar un poco sus ideas.

Mientras lo hacía observó a una distancia una persona que estaba encapuchado y esperando que ella se acercara. Cuando ella lo hizo se sacó la capucha y Gema sonrió aliviada de volver a verlo. Ambos se abrazaron con todas sus fuerzas. El se puso de rodillas para besar su vientre en donde estaba creciendo su hijo. 

—Sam pensé que no te volvería a ver.

—No pude alejarme de ti Gem, lo intenté pero no puedo.

—La policía, te busca Sam.

—Lo sé,  allí en la esquina un auto espera por mí— Gema volteo y vio tres hombres dentro del auto listos para defender a su jefe y ayudarlo a seguir huyendo si fuera necesario.

Sam se despidió de Gema y cuando se estaba por marchar, sucedió algo inesperado, alguien más se presentó ante ellos.

Gema no salía de su asombro ya que era la primera vez que lo veía desde que llegó a Texas. 

Estaba impresentable, nunca lo había visto así, parecía que había bebido y pedía hablar con Gema.

Sam lo miraba atento a lo que pudiera hacer se puso en frente de Gema para protegerla, luego sus hombres al ver la situación se bajaron inmediatamente del auto apuntando con sus armas.

—Tranquilo no hace falta que me apunten vengo en son de paz lo prometo, solo vengo a decirle algo a Gema y me iré.

—Sabes muy bien que de aquí no saldrás vivo—dijo Sam seguro de lo que iba hacer.

— Lo haré Sam claro que lo haré. Ya te dije vengo hablar con Gema y luego me iré, pero antes de irme voy hacer que esta perra llore como nunca lo hizo en su vida—Sam sacó el arma de su bolsillo pero Alan le advirtió que no lo haga.

— Tranquilo Sam guarda ese arma ves atrás tuyo aquel auto... si algo me pasa tu amada niña caprichosa va a recibir un tiro en su frente. Así que diles a tus hombres que bajen las armas— Sam miró hacia atrás y vio un auto en donde alguien desde el interior apuntaba a Gema. 

—¿Qué quieres Alan?— Preguntó Gema apartando a Sam de enfrente suyo.

— Contarte una historia para que te vayas a dormir plácidamente está noche— reía como un demente.

Sam no se podía contener pero Gema le suplicó que se detenga.

—Sam cálmate por favor,  no ves que solo quiere provocarnos.

—Entonces déjame porque será la última vez que lo haga.

 Gema iba a dejar que Sam haga lo que mejor le sale hacer, deshacerse de todo lo que le molesta. Pero cuando escuchó que Alan quería decirle algo acerca de su padre. Exigió a Sam que lo deje.

— Déjalo hablar, que fue lo que dijiste Alan ¿que tienes para decirme sobre mí padre? 

—No lo escuches Gema es un imbécil mira el estado en el que se encuentra— Sam intentaba empujar a Alan para que se fuera.

—Que lo dejes Sam... ¡habla ahora desgraciado! dime qué sabes.

—Eso vine hacer niña consentida no me iré sin gritarte en la cara lo ingenua que fuiste todo este tiempo creyendo en todo lo que tú papito te dijo.

—¿Qué dices? qué es lo que tengo que saber.

—Presta atención y ve preparando la tumba de tu padre porque desde hoy morirá para ti.

Sam estaba desesperado quería romper la cara de Alan.

— Jefe ¿quiere que nos encarguemos de él? — preguntaron sus hombres al ver a Sam tan alterado.

— No idiotas, no ven que están apuntando a Gema. 

—Sueltenlo ahora mismo porque él no se irá de aquí hasta que me diga todo lo que sabe— pero ellos esperaban la orden de su jefe entonces Sam asintió para que lo soltaran.

—Alan ¿qué tienes para decir de mí padre, porque sales con todo esto ahora?

—Porque estoy arruinado y si yo no me salí con la mía nadie más lo va hacer. Tu padre te mintió toda la vida y tú le creíste.

—¿En qué... Pero de qué hablas?

—No hay tradiciones en tu familia, todo es una farsa, la empresa, tu vida, tu familia. Por culpa de tu padre el mío murió.

—No entiendo Alan estás borracho no sabes lo que dices. Cómo puedes decir una cosa así— Gema estaba al borde del llanto con los ojos llenos de lágrimas intentando comprender cómo era posible si su padre se canso de repetirle siempre que cumpla las tradiciones de la familia no había un solo día en que no se lo recordase.

— Bebí un poco es verdad pero se lo que estoy diciendo y yo no miento te digo la verdad el que miente y te mintió toda la vida fue Eduardo.

—¿Por qué dices que tu padre murió por culpa del mio Alan explícame por favor ?

— Tu padre y el mío trabajaban para una banda de narcotraficantes. Iban a hacer una entrega pero la policía los interceptó. Él debía cubrir la espalda de mi padre y por razones que solo él sabía a mí padre le dispararon.

Mí padre era muy amigo del que era jefe de ellos en ese entonces. Y decidió matarlo por haber dejado morir a su amigo.

—Mi padre quería una vida perfecta para mí, lo puedes creer Gema como se le pudo haber ocurrido semejante idiotez.

—Idiotez es la que estás diciendo, no tiene lógica lo que dice Gema vámonos de aquí no lo escuches más— insistía Sam

—No Sam no insistas basta de mentiras se terminó quiero oír la verdad. Porque por lo que veo estos malditos arruinaron mi vida.

Gema se dirigió a Alan nuevamente

—Alan a ver si entendí lo que estás diciendo ¡por Dios! Esto es una locura  mi padre te refieres a Eduardo él está vivo porque dices que alguien lo mató. Explicate quieres, me dices que mi padre me hizo cumplir tradiciones que nunca existieron ¿Porque con qué fin cómo pudo hacerme esto? Nunca me dejó elegir nada incluso, estoy aquí por su voluntad. Estudio lo que él quiere para manejar su empresa ¿Y lo que yo quiero para mí vida qué, qué hay de eso, no cuenta lo que yo quiero para mí vida? y ahora tú me sales con que con todo es una mentira— Gema gritaba gritaba en la cara de Alan mientras él gozaba de su sufrimiento.

—Con el fin de que nunca te enteres de lo que voy a decirte ahora mismo. Te hizo un castillo imaginario para que no descubrieras la m****a que hay detrás de todo esto. Construyó una vida perfecta, la que mi padre hubiera querido para mí. Y fue entonces cuando Eduardo hizo posible la familia perfecta, las hijas estudiosas y no quería que en especial tú fueras a estar con otro hombre que no sea el hijo de su amigo...osea yo. Él se encariño con ustedes dos en especial contigo tu eres su preferida en cambio ahora ya no me quiere en tu vida. Ya no le sirvo para su beneficio y mucho menos ahora de que se enteró que le robe dinero querrá asesinarme lo sé.

—Si no lo hace él lo haré yo—sam no podía quedarse callado.

—Basta Sam por favor él todavía no termina ¿verdad Alan?

— Es verdad Gema todavía no termino pero veo que tú nuevo novio tiene muchas ganas de hablar así que antes de continuar contigo voy a decirle algo a Sam recuerdas el dinero que te pague ?

— Cierra la boca imbécil — Sam ya no podía contenerse.

—Sabes muy bien que esta vez no podrás callarme ese dinero que le robe a Eduardo no te olvides que fue para pagarte a tí Sam.

Gema lo miró de inmediato transformando su rostro y a la vez exigiendo una explicación, pero antes Alan tenía que terminar de decirle a Gema todo lo que sabía, aún faltaba más por sacar a la Luz.

—Ahora que tu novio se quedó calladito seguiré contigo en donde me había quedado… ¡Oh! Si ya lo recordé por poco lo olvido— Alan aprovechó al máximo el momento para decirle todo lo que quería a ambos sin que los hombres de Sam tengan chances de callarlo.

—No entiendo Alan pero... esto es enfermo no tiene lógica solo un demente haría algo así. Mi padre siempre fue un ejemplo para mí un hombre correcto.

—Y sigues creyendo en cuentos de hadas ¡por Dios! no aprendes, más ¿Tu padre... un... ejemplo? por favor eso es lo que tú elegiste creer.

Pero espera un momento—Alan hizo una pausa haciendo un gesto para recordar algo que había olvidado actuaba como un demente.

— Prepárate Gema porque lo mejor viene ahora, tu padre no está vivo ¿no escuchaste que dije que lo mataron? esta parte es la que más te va a gustar... bueno en realidad a mí, porque a ti no creo que te agrade mucho— Alan continuaba más irónico que antes.

—¡Habla ya idiota! porque seré yo la que te mate si no dejas de actuar como un demente. 

—No está actuando Gema este imbécil realmente perdió la razón— Sam insistía en que Gema no lo escuché más y se fueran pero Gema iba a escuchar hasta el último discurso de Alan.

— Él no es tu padre...bueno sí digamos que lo fue… bueno en fin... tú me entiendes no es tu padre biológico.

—¿Qué…dime qué es una broma de muy mal gusto, dime qué solo estás jugando conmigo Alan?— La voz de Gema sonaba débil no, le quedaban fuerzas para seguir asimilando lo que Alan le estaba revelando.

—Lo que escuchaste él, no es tu padre y no Gema no es ninguna broma de mal gusto es la pura verdad. Eduardo era el jefe de la banda de la que te acabo de contar y mató a tu verdadero padre por dejar morir al mío tus padres están muertos. 

Eduardo te crió a tí y a tu hermana como si fueran sus hijas, como si fueran sus creaciones. Te hizo a su antojo manejando y manipulando tu vida como él quería. Y coincido contigo es un enfermo y también enfermó a tú madre... bueno a la que te crió.

—¿Mi madre tampoco es mi verdadera madre? Ella tiene Alzheimer. ¿Cómo dices que él la enfermó?

—Te estoy diciendo que todo es una gran mentira abre los ojos. Tu madre no tiene Alzheimer, esa medicación que toma son drogas que él mismo le da para mantenerla callada. Ella sabe demasiadas cosas sobre él— Gema lloraba desconsoladamente fue un balde de agua fría para ella tener que oír que su vida fue una mentira 

—Estoy aquí estudiando para manejar su empresa, en contra de mí voluntad. Perdí al amor de mi vida por su culpa. Me arruinaron la vida—Sam la miró cuando definió a Víctor de esa manera. Pudo darse cuenta que no era amor especialmente lo que se tenían. Pero Gema se olvidó que Sam estaba al lado de ella.

—Como puede ser toda esta m****a no puede ser verdad— Gema estaba de rodillas en el suelo casi desvanecida, fueron muchas emociones juntas. Sam la sujetaba del brazo para levantarla preocupado por su embarazo Mientras tanto Alan se alejaba satisfecho de ver a Gema destruida.

—¡Alan!!!—gritó Sam, él se detuvo pero no sé dio vuelta para verlo a la cara solo se quedó de espaldas mientras Sam hablaba.

—Esto no se va a quedar así. Te voy a encontrar, no hay lugar en donde puedas esconderte de mí, te saliste con la tuya desgraciado pero no por mucho tiempo —cuando Sam dejó de hablar él simplemente siguió caminando sin decir nada.

—Sam mí madre está en peligro, debo salvarla. 

—Lo haremos Gem rescataremos a tu madre te lo prometo. Pero si ese idiota miente, viste el estado en el que se encontraba no es una persona creíble.

—No miente Sam se que no. Conozco a Alan y se que no miente, por lo menos esta vez no. De todos modos tendré que hacerme un ADN para comprobar si es verdad que no soy hija de Eduardo…¿Sam…?

—¡Si dime!

—Alan dijo que la empresa de mi padre...digo de Eduardo, es una mentira para tapar la m****a que hay detrás ¿verdad?

— Sí, eso fue lo que dijo.

—Tus cuadros que se venden a cifras muy caras ¿también es una fachada para tapar que también eres narcotraficante de drogas?

—Gem…yo... no quiero que sigas mal, estás embarazada y puedes hacerle daño al bebé vamos te llevaré hasta el departamento. 

—Necesito que respondas Sam.

—Voy a aclarar todas tus dudas, quédate tranquila pero ahora quiero que descanses.

—Alan le robó plata a mí padre para pagarte a tí ¿Puedes decirme que hiciste para que Alan te pague tanto dinero?

Sam no respondió a la pregunta de Gema se puso nervioso no sabía qué decir Gema no iba a querer verlo nunca más-- 

--Por dios el jefe Butler tenía razón fuiste tú, quisiste matar a Víctor. 

—Vamos Gem por favor te dije que luego hablamos.

Luego de dejarla en su departamento subió a su auto para huir nuevamente de ser atrapado.

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