Después de comer, se retiran al jardín por orden del superior, una de las razones es tomar el té, quería compartir un rato con todos.
El príncipe Adrik tomó en sus brazos a la abuela, la miró a la cara y le dijo:
— " Abuelita nada de dormirse, vamos a bailar el vals, sólo puedes bailar conmigo."
La abuela se ríe de las ocurrencias del príncipe Adrik y dice:
—" Ya estoy muy vieja para bailar, hijo ya cumpli 100 años y qué más quisiera que bailar.
Me da miedo dormir y despertar sola, no encontra