Capítulo 38: Le debo una disculpa...
—Jackson, hay algo que tengo que decirte…
—¿Qué? —preguntó él curioso.
—Es-
Justo en ese instante, el teléfono celular de él comenzó a timbrar y Jackson se acercó al mueble donde estaba, ignorando a Victoria.
Él vió que era una llamada desde su empresa, su secretaria principal.
Era tarde y no acostumbraba a dar tan mala imagen aún más si tenía una reunión programada esa mañana.
—Tengo que irme, después hablamos —informó él saliendo rápidamente de la habitación de ella.
Victoria hizo un