—Tienes razón~ —sonrió Victoria coqueta— quería seducirte, supongo que debería… ¿Continuar hasta el final? —decía ella mientras soltaba la elegante corbata de su esposo.
Jackson mostró un risita traviesa, mientras sus grandes manos seguían sobre las piernas de su mujer desviando poco a poco su camino hacia su entrepierna…
—Hace un momento te estabas quejando de hacerlo en este lugar~ parece que eran simples excusas… —comentó él sin quitarle los ojos de encima a ese rostro fino y ruborizado de