Capítulo XX...
Al despuntar el alba, los esposos despiertan abrazados, Aranza duerme dulcemente mientras esconde su carita en el pecho de su esposo, y Sebastián disfruta de acariciar la espalda de la joven hasta que siente una cicatriza en la espalda baja de la joven – Aranza…
-¿Qué pasa Sebastián? – levantando su carita
- ¿Qué te pasó en la espalda?
-Fue Lucía…teníamos seis años…pasaba por su lado con una muñeca y como no quise dársela me apuñaló en la espalda – Sebastián queda en shock – por eso papá echó a