Su risa no paraba en ningún momento, ver la cara de maniaco feliz del azabache y el aura depresiva de su pequeño pelirrojo sin duda alguna era algo que no se veía todos los días, es decir, usualmente a ella o al azabache les tocaba tener esa aura por cualquier cosa o acción con las que Armand les matara el punto, debía darle crédito a Frank por lograr lo imposible
De verdad sí que son padre e hijo
¡Deja de reírte!–pidió el pelirrojo exasperado y con el rostro rojo, por primara vez quería ocult