—Bien, Violet, acepto —dijo sin pensarlo y al recapacitar se justificó—. No es que me interese su vida, es por el bienestar de Salomé, y porqué me parece una buena idea, lo que sugiere, Violet.
—No estaba con el doctor, aún no me propone salir, solo estaba en el spa.
—Hola, hola, hol… —simón irrumpió en la oficina y se quedó asombrado al ver a Violet—. Caray hombre, lo siento, no sabía que estabas ocupado, puedo volver más tarde.
Con su entera atención en Violet, Simón esperaba la respuesta de