Mundo ficciónIniciar sesiónPor otro lado, Naomi estaba decidida a poner en marcha su plan de venganza, aquella idea que su mente había concebido, estaba en su cabeza sin poder salir de ella. Parecía ser el plan perfecto, un poco cruel, pero perfecto, al fin y al cabo. Para poder ejecutarlo necesitaba que alguien se ensuciara las manos y tenía a la persona indicada para eso: Su hermano.
—¡Federic! ¡Hermanito! — llamaba Naomi al otro lado de la puerta, sin embargo, nadie respondía a esta. Las llaves las hab







