Mundo ficciónIniciar sesiónMientras el mayor intentaba recordar cómo se había hecho esa marca, la menor terminaba de vaciar su plato, mientras lo hacía resonar en la habitación.
—Ni siquiera entiendo por qué estoy tan molesta— bufó —se supone que es un hombre libre— gruñó.
La pantalla de su celular se encendió, revelando un mensaje de Angie: «Dentro de veinte minutos llego por mi niño, graci







