Alexis iba a pronunciar algo pero La ama de llaves le dio un ligero golpe en el hombro.
Venga, es hora de la cena. Ayúdame ¿Si? Creo que oí el llanto de Benjamín—.
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Blair y Dylan bajaron en total silencio, cada uno con un bebé en brazos. Llegaron al comedor y tomaron asiento, no sin antes poner a sus mellizos en las sillas altas que habían instalado para los pequeños.
¡Ya era hora! —Exclamó Benjamín sosteniendo con fuerza los cubiertos.
Blair le dio una mirada asesina que hizo que al hombre de