—No te preocupes Benedict, tu secreto está a salvo conmigo — él la miro con la ceja alzada. — nadie sabrá que el corazón de hielo del gran Benedict Gray por fin se ha derretido— le guiño el ojo. — Será un secreto entre tú y yo — aseguro.
—Hmp, solo le di de comer es todo — se acercó a la barra y la miró. — Como su mamá estaba bien dormidita, no había quien lo atendiera — sonrió mirando al pequeño.
Pensó que eso le serviría para que Aurore le siguiera el juego, pero no fue así, al contrario, la