Holly abrió el cajón donde debería estar su ropa interior, la vi remover todo, me estaba divirtiendo.
—¿Dónde está mi ropa? —me miró molesta.
Me llevé los brazos tras la cabeza y la miré divertido, anoche había pasado tiempo deambulando por su habitación, lo sé, me sentí un poco pervertido, pero no me arrepiento de haber hecho trizas esas horrendas bragas de algodón que seguramente había comprado en el supermercado.
—Están donde deben estar, agapitós—(cariño).
Me miró como si mi presencia le re