ZAYLA
Aún no había muerto. Eso sí que era un progreso.
Dos días en este lugar y seguía sin saber qué demonios era. ¿Una rehén? ¿Una invitada? ¿O una pobre idiota atrapada en un juego de poder a tres bandas entre hombres que parecían dioses y actuaban como demonios?
Me dieron una de las habitaciones de invitados. Me alimentaron. Me dejaron dormir largas horas. Me dejaron hacer lo que quisiera. Pero dejaron dolorosamente claro que no me iría. Y me negaron el acceso a celulares y a cualquier cosa