— No sería sabio jugar conmigo de esa manera; podría haber interpretaciones equivocadas de la manada… — Apreté los cubiertos en mi mano con fuerza. La verdad era que no sabía cómo lidiar con sus juegos; era un tipo de tortura diferente que despertaba sentimientos muy confusos.
— ¿Qué tipo de interpretación insinúas, Lobita? — Resonó él, sexy, haciendo que mi loba gruñera en respuesta. El líquido que el alfa bebía tenía un aroma de alcohol dulce. Detuvo el vaso y gruñó, depredador. — Loba, loba,