Mundo ficciónIniciar sesión— ¡Estás muy distraída hoy, loba! — Gruñó irritado el Alfa, apartando mi mano del lugar, pareciendo aliviarse. — Mantén tus sentidos más agudos, en alerta. No seas tonta y deja de lastimarte.
Mi corazón latía con fuerza mientras acariciaba el lugar. Su dedo recorrió la línea de mi rostro, inclinando mi barbilla.
— ¿Entendiste? — Preguntó con autoridad Aaron.







