Mundo ficciónIniciar sesión— Pero… esto… esto es una broma de mal gusto, una blasfemia para nuestra manada —gritó la matriarca, con su voz histérica. Su rostro estaba rojo de indignación, los ojos chispeando de rabia e incredulidad. Los murmullos se intensificaron, y una ola de choque y descontento se esparcía por la sala.
— ¡La Diosa no puede haberla destinado a un alfa poderoso! —continuó la matriarca, su voz ahora car







