12. Sospecha
Roxanne se queda muda en su sitio. El corazón le late mil por hora y no puede entender que en realidad, esa clase de noticias hacen que su pecho se estruja. Siente miedo, angustia, y sus ojos no pueden aguantar más lágrimas que caen sobre sus mejilla
—Mi bebé —murmura, abatida—. No, no. No puede ser.
—La doctora dice que debes guardar reposo, que debes estar bien y no agarrar rabia. Ven, todo está bien. Me imagino que el señor Fournier lo sabe.
Roxanne mira hacia el techo con pesar.
—No, el pad