Capítulo 62. Guerra total.
El puño cerrado de Lidia Montenegro se estrelló contra la pantalla de cristal.
La grieta cruzó el monitor de lado a lado. Los gráficos de seguridad parpadearon en rojo y se apagaron de golpe.
Boris saltó hacia atrás en su silla giratoria. Tragó saliva, aterrado. Nunca había visto a la Reina de Acero perder el control absoluto de sus emociones.
Alexander Voss entró a la sala de control subterránea en ese segundo exacto. Su ropa estaba cubierta de polvo gris y pólvora. Su rostro era un bloque de