LAURA:
Llegué temprano a la oficina, nerviosa.
Mis pasos ecoaban bajos por el pasillo, mientras sostenía la carpeta contra mi pecho como un escudo.
Era mi primer día oficial como pasante en la firma Navarro.
Una oportunidad que debería llenarme de orgullo...
Si no fuera por las circunstancias.
Suspiré cuando vi la puerta de cristal de la oficina de Vincent.
Él ya estaba allá adentro.
El rostro serio, tan cerrado que parecía esculpido en piedra.
Mi corazón se apretó.
Había una distanci